
La reforma de la envolvente e integración del antiguo edificio de “Espellos” dentro del complejo administrativo de San Caetano, promovida por la Xunta de Galicia y desarrollada en colaboración con MIBA Architects, responde a la necesidad de unificar estéticamente el conjunto, mejorar la eficiencia energética y proyectar una imagen moderna que dialogue con la rica herencia histórica del recinto.
El edificio de “Espellos”, construido en 1985, se diferenciaba notablemente del entorno debido a su diseño. La construcción original constaba de dos volúmenes diferenciados: un cuerpo inferior de planta trapezoidal, que abarcaba las plantas baja y primera, y un cuerpo superior rectangular que sobresalía en las plantas segunda, tercera y cuarta. Su fachada de muro cortina aportaba un enfoque arquitectónico moderno, que contrastaba con los elementos predominantes del conjunto, caracterizados por la influencia de la arquitectura clásica, con fachadas de mortero blanco, cubiertas inclinadas de teja y carpinterías de madera enmarcadas por recercados de granito. Este contraste planteaba una oportunidad para explorar estrategias que favorecieran una integración visual más armónica del edificio con el entorno histórico, respetando las particularidades de ambos estilos arquitectónicos.
El desafío principal de la reforma fue crear un diseño que permitiera una respuesta arquitectónica moderna, pero que respetara el contexto histórico circundante. Con este fin, se genera un zócalo de granito que envuelve el primer cuerpo del edificio. Este zócalo no solo otorga coherencia estética, sino que también genera una mayor integración a nivel urbano, definiendo un espacio público más ordenado, complementado por un porche que enmarca la entrada del edificio.
Sobre el zócalo se eleva el segundo volumen, que se presenta como un elemento unificado, logrando una imagen más compacta y cohesionada. La sustitución del antiguo muro cortina y la eliminación de su escalonamiento característico permiten al edificio adoptar una estética más sobria y en sintonía con los edificios históricos existentes. La nueva envolvente de la fachada se caracteriza por una composición equilibrada y proporcionada entre huecos y superficies ciegas, estableciendo una armonía visual con el lenguaje arquitectónico del conjunto. Este enfoque no solo garantiza una integración visual más coherente, sino que también asegura una abundante entrada de luz natural al interior, creando un ambiente luminoso y acogedor para los ocupantes.
La intervención en la fachada del edificio ha logrado un equilibrio entre el respeto por la tradición arquitectónica del lugar y las exigencias de la arquitectura contemporánea. La nueva envolvente no solo refuerza la coherencia estética del conjunto, sino que también mejora significativamente el rendimiento térmico y energético del edificio, corrigiendo de manera eficaz las deficiencias de su estado original. La transformación de la fachada se consigue mediante la ampliación de la envolvente a través de un proceso de prefabricación de paneles vela o paneles ligeros, en el que los tableros de madera con núcleo de poliestireno juegan un papel fundamental en el aumento del confort interior, mientras que su acabado blanco exterior asegura una integración visual armoniosa con el resto del complejo arquitectónico.
Además, las nuevas carpinterías de madera no solo responden a criterios de eficiencia energética, sino que también preservan el carácter tradicional de la zona, reforzado por el recercado de granito de todas ellas. Estas carpinterías, junto con los vidrios de alta eficiencia instalados, ayudan a minimizar las pérdidas de calor, optimizando el consumo energético y mejorando notablemente el confort de los ocupantes.
Además de la optimización energética lograda en la fachada, se implementaron innovaciones en los sistemas de climatización del edificio. Se incorporaron tecnologías basadas en energías renovables, como una caldera de biomasa y paneles solares fotovoltaicos, lo que permite alcanzar elevados estándares de sostenibilidad. A estas mejoras se suman un sistema de climatización centralizado y un sistema de ventilación con recuperador de calor, que garantizan un ambiente interior confortable y saludable, con un consumo energético eficiente.
En cuanto a la distribución interior, se ha respetado la configuración original del edificio, manteniendo el núcleo central de comunicaciones que integra escaleras, baños y espacios de instalaciones. La nueva fachada, además de modernizar su diseño, ha permitido incrementar la superficie útil en planta, lo que refuerza su funcionalidad y optimiza el aprovechamiento de los espacios.
La reforma del edificio “Espellos” ha transformado su diseño en armonía con el entorno histórico de San Caetano. La fachada renovada, con un estilo más uniforme y equilibrado, mejora su integración estética y mantiene una buena iluminación en los espacios interiores. Esta intervención combina modernización con respeto al patrimonio, respondiendo a las necesidades actuales de sostenibilidad y otorgando un renovado valor arquitectónico al edificio







