
Nuestra propuesta tiene unos objetivos claros: crear un puerto más flexible, reorganizando los espacios por usos y recuperando el espacio público para el peatón sin ganar terreno al mar.
En primer lugar, se propone el traslado del travel, la grúa y la marina seca a la punta del espigón, liberando espacio público y recuperando la fachada principal del puerto de Portonovo. Para que esto sea posible, y para garantizar que el varadero tenga espacio suficiente, es necesario el traslado de la fábrica de hielo al lado de la lonja, evitando el consiguiente desplazamiento de hielo de una punta a la otra. En esta zona, se colocará la «Moncloa», un espacio de relación para antiguos marineros.
Se crea una pasarela que actúa como eje vertebrador de la intervención, adaptándose a lo existente y dando continuidad al paseo desde Sanxenxo, permitiendo recorrer el puerto y llegar hasta la playa de las Caneliñas. Esta pasarela albergará en su parte inferior la nave de las rederas, modificando su recorrido con un gesto que se acerca al cantil, permitiendo descargar las redes directamente desde el barco.
Esta nueva reorganización de los espacios permite generar dos grandes plazas: una que conecte el área urbana y hostelera con la zona portuaria, abriéndose al mar, y una segunda, a cota de pasarela, situada sobre el nuevo aparcamiento y colonizada por la duna, ofreciendo una vista de toda la ría.
Se reorganiza el viario existente mediante un pavimento continuo que permite el acceso al puerto y a todos los locales, generando un espacio de mayor dimensión para las terrazas de hostelería, así como una terraza cubierta debajo de la nueva pasarela peatonal.
En la entrada al puerto, aprovechando el desnivel, se propone la creación de un nuevo edificio destinado a aparcamiento, cuya cubierta se configura como una plaza colonizada por la duna. El aparcamiento, distribuido en diferentes plantas, permite liberar gran parte del área urbana de plazas de estacionamiento. En este espacio también se dispone el aparcamiento de los camiones, mejorando la percepción del frente portuario. También se incluirán aquí las oficinas de la cofradía.
Junto a los locales de hostelería se define una superficie, con una pavimentación semivegetal y arbolado, que permite el aparcamiento puntual según las necesidades. Este espacio puede unificarse con la plaza urbana, acogiendo ferias, mercados… o destinarse a aparcamiento.
La escuela de vela, cuenta con un edificio nuevo que permite albergar el almacenaje necesario y una zona exclusiva de aparcamientos para la actividad deportiva.
Como posibilidad de ampliación, se plantea la generación de un aparcamiento subterráneo, paralelo al vial que conecta con el puerto, que permitiría incrementar el número de plazas contempladas en la propuesta actual.



