Plan especial de ocho edificios y urbanización, Madrid
El proyecto plantea generar espacios públicos que puedan ser utilizados de distintas maneras por sus usuarios en diferentes estaciones del año, tan diferentes en el clima madrileño.
Cada edificio está compuesto por dos cuerpos paralelos. Entre ambos se dispuso un patio en el que se situaron los núcleos de escalera y ascensor. Así, cada uno de los cuerpos tiene dos fachadas: una principal, en la que se sitúan los salones y dormitorios y otra secundaria, en la que se sitúan la cocina y el tendedero. De este modo se dan las condiciones para una correcta ventilación cruzada.
En la fachada principal se proyectó una doble piel. La piel interior es un cerramiento convencional con un generoso acristalamiento. La piel exterior está formada por un sistema de celosías fijas y móviles. Esta últimas, frente a las ventanas, pueden girar sobre un eje descentrado, poniéndose perpendiculares a la fachada, o bien deslizarse en paralelo a la fachada, ocultándose tras las celosías fijas. En el primer caso forman un sistema de parasoles que protege la fachada de la radiación solar. En el segundo caso permiten la entrada del sol en el interior de las viviendas.